domingo, 16 de noviembre de 2008

La información contable y la crisis financiera (II)

En la entrada de la semana pasada " La información contable y crisis financiera (I), quedamos emplazados para analizar la relación existente y la deseable entre la información contable y los problemas financieros de las empresas.  
En este sentido, recientemente, hemos expresado nuestra preocupación por el papel de relevancia y utilidad de la contabilidad en el marco de la gestión financiera de las empresas, en particular de las PYMEs (véase Gestión de la crisis en las PYMEs). 

Es conocido que, a mediados del mes pasado, la Comisión Europea aprobaba una modificación en la normativa de las entidades financiera para minimizar la pérdidas en determinados activos (cartera de negociación). Parece que entre las medidas tomadas por el G-20, en este fin de semana, podría suponer otra reforma contable; se dice que para prevenir estas situaciones de crisis.

Sin entrar en los detalles conceptuales (véase para ello, por ejemplo, una brillante reflexión del profesor Enrique López, en la revista digital Peatom, en fiscalización.es, de esta cuestión, por supuesto, interesantes pero probablemente inadecuados en el contexto de este blog, sí nos interesa expresar que la información contable no debe utilizarse como herramienta de maquillaje de valoración de determinados activos y, en definitiva, sobre la determinación del resultado. 
Sin embargo, venimos defendiendo desde hace tiempo que, la información contable ha de ser relevante, transparente, fiable, entre otras características, y sobre todo ha de utilizarse como herramienta de la gestión económica de las empresas. 

No obstante, hasta ahora en nuestro país, la contabilidad basada  en el PGC 90, o en el PGC 07, fundamentalmente en las PYMEs, no es utilizada como herramiente de gestión en el ámbito económico-financiero de la empresa. Entendemos que si no se utiliza será porque los gestores entienden que no les resulta útil. Aunque me parece evidente que los problemas financieros actuales de las PYMEs, con los consecuentes concursos de acreedores, EREs, cierres, podrían haberse mitigado, cuando menos, con una gestión profesional y con el asesoramiento necesario.

Entonces, en esta situación, las PYMEs tendrían problemas de financiación, de gestión y, además, la información contable sigue sin orientarse, a pesar de la reciente reforma, a esa tarea de gestión para la empresa.

Entendemos que sería interesante, para próximas entradas, la distinción entre las medidas de corto plazo o de supervivencia y aquéllas que supongan un salto cualitativo en la gestión de las empresas.